La cantante estadounidense Nicole Zuraitis se une este año a la deslumbrante nómina de músicos que a lo largo de la historia se han inspirado en la literatura para componer jazz, ya sean canciones o simplemente partituras.
La cantante, pianista y compositora, que en 2024 ganó el Grammy al mejor álbum de jazz vocal con How love begins (Cómo empieza el amor) y que actuó a comienzos de este verano en el Festival Internacional de Jazz de San Javier acaba de lanzar su nuevo trabajo discográfico.
Un álbum conceptual, dividido en varias partes, e inspirado en la obra de poetas estadounidenses como Dorothy Parker, Edna St. Vincent Millay o Emily Dickinson, entre otros nombres icónicos de la literatura norteamericana.
El diablo que conocí (The devil I Knew)
Puestos a oir buena música, lo cierto es que es fácil abandonarse a la voz sedosa y de amplio registro de la cantante, autora de los veinte temas del álbum, que ha sido producido por Larry Klein y La Reserve Records (a la venta desde el 17 de julio).
Zuraitis lo ha titulado El diablo que conocí. Lo explica (declaraciones distribuidas por la productora) así de claro: El album expone cómo “comprendes que eres el villano de tu propia historia y el coraje de reconocerte a tí mismo” en ese papel.
La metáfora del espejo abre la primera parte del album, a la que siguen otros conceptos similares como el/la mártir, la maldición, el reconocimiento y el duelo.
Jazz para (casi) todos los paladares
Hay baladas intimistas, canciones llenas de ritmo, mucho blues (ese picotazo que tiene el jazz, no el género) e incluso una versión libre de un clásico de Hoagy Carmichael, I Get Along Without You Very Well.
Un disco para relajarse oyendo buena música y a una excelente cantante y compositora; a veces recuerda a la suavidad vocal y melódica de la cantante Stacey Kent.
Le acompañan en este trabajo los músicos Christian McBride, Donny McCaslin, Gilad Hekselman, Larry Goldings, Jon Cowherd, Dan Pugach, Idan Morim, Sam Weber, Sirintip, Dean Parks, Scott Sharrard of Little Feat, and David Cook.
Algunos de ellos han trabajado anteriormente con artistas como David Bowie, Marvin Gaye o James Taylor.
Otros músicos de jazz que se inspiraron en la literatura (y viceversa)
El legendario compositor Duke Ellington se inspiró en las obras de William Shakespeare para componer la suite Such Sweet Thunder, aunque no es el único músico en quien la literatura supuso un acicate para la composición.
Hay bastantes referencias de la interconexión entre la música de jazz y los poetas, sobre todo estadounidenses, Lógico al ser una música genuinamente estadounidense.
En el mundo hispanohablante la referencia más clara, aunque en sentido inverso, por la presencia del jazz en su obra, es la del escritor argentino Julio Cortazar,
Foto: Nicole Zuraitis en el Festival de Jazz de San Javier 2026. Cortesía de la organzación del Festival.
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