Saltar al contenido

Literatura orgánica garantizada

Imagen de un manuscrito de Bram Stoker

Una empresa emergente (start up en inglés) ha puesto en marcha un servicio de certificación que asegura al comprador que el libro que va a adquirir ha sido escrito por un ser humano y no por un sistema de inteligencia artificial.

La empresa, según ha informado el periódico The guardian, se llama Libros de personas (Books by people) y ha lanzado, en colaboración con varias editoriales independientes del Reino Unido, un sello que garantiza que el contenido del libro ha sido creado por una persona.

Lo único que se le permite emplear de la inteligencia artificial, dicen, es el formateo y la generación de ideas. Todo lo demás, supongo, debe surgir del talento del autor, como la construcción de las frases y personajes, la descripción de paisajes o la estructura de la trama.

Una oportunidad de negocio

Después de años viendo cómo supuestos autores subían indiscriminadamente libros creados por escritores fantasma mediante inteligencia artificial a servicios de autopublicación como Amazon, el resultado no podía ser otro que el contrario: la apreciación económica del trabajo hecho por un ser que vive y siente y razona con sentido común.

Y digo apreciación económica porque la iniciativa no ha sido idea de una asociación de autores cabreados o algo así, sino que ha sido lanzada por un grupo de expertos editoriales que han visto una oportunidad de ganar dinero con ello, una oportunidad de negocio.

No es fácil hacer tragar a un buen lector con material literario de mala calidad, así que es posible que la idea triunfe. De hecho, grandes editoriales como Faber ya han empezado a identificar los libros que editan con esta idea: este libro está escrito por una persona como usted.

Este libro no ha sido robado

La iniciativa tiene su miga en medio de la batalla legal desatada por los creadores que acusan a estos sistemas de construir sus productos sin respetar los derechos de autor, el copyright, de sus creaciones, y sin remunenarles ese uso, como obliga la ley en todos los países.

De modo que el sello “Escrito por una persona” está diciendo al mismo tiempo “Este libro no ha robado el contenido creado por otros autores”, o “Este libro respeta el copyright”.

Es una idea a tener en cuenta en un mundo, el de la cultura editorial, muy celoso desde la aparición de internet de esta cuestión, conscientes de que los lectores piensan como ellos: que el autor tiene derecho a una compensación económica por su trabajo y que eso es sagrado.

¿Y qué pasa más allá?

Estaría bien que la idea se extendiese a otros ámbitos de la creación artística. La música, por ejemplo.

La revista Caravan jazz publicaba hace unos días un artículo sobre la “mierdificación” del servicio de música Spotify, que en los últimos doce meses había tenido que retirar 75 millones de canciones subidas a la red por artistas fantasmas, creados ambos (artistas y canciones) mediante inteligencia artificial. El mismo problema que enfrentó Amazon.

Que la inteligencia artificial ha venido para quedarse lo sabemos todos. Pero que haya venido a volvernos a todos más tontos solo lo consienten quienes ya lo son.

Imagen de cabecera: Un manuscrito (fragmento) con la lista de personajes de la adaptación teatral de Drácula de Bram Stoker.

Si te gustó, comparte en redes; si te resulta útil, resume con la IA

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

feather logo
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles. Puede consultar la política de privacidad del sitio aquí