El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza de Madrid acoge la primera exposición monográfica en un museo dedicada a la artista canadiense Anna Weyant (Calgary, 1995).
Enmarcada dentro del programa de exposiciones que pone en valor la colección de Blanca y Borja Thyssen-Bornemisza, la muestra presenta un total de 26 lienzos y obras sobre papel, seleccionados de su producción más reciente.
Comisariada por Guillermo Solana, director artístico del museo, y Elena Rodríguez, del Área de Exposiciones, la propuesta cuenta con la colaboración de la galería Gagosian.
Esta exposición plantea un diálogo visual entre las obras de Weyant y cinco piezas de la colección permanente del museo, escogidas por la propia artista. Esta interacción revela el rico entramado de referencias que recorre su pintura, que bebe tanto del Barroco como del arte de la primera mitad del siglo XX.
Entre los artistas seleccionados para acompañar sus obras se encuentran nombres como Mattia Preti, Magritte, Christian Schad, Balthus y Piazzetta, lo que permite establecer un vínculo directo entre la creación contemporánea y la tradición pictórica.
Entre el sueño y la realidad
Weyant es conocida por su estilo figurativo, profundamente influido por la historia del arte, en el que representa escenas protagonizadas por mujeres jóvenes. Sus composiciones evocan un universo suspendido entre lo onírico y lo cotidiano, en el que lo familiar se torna inquietante y lo doméstico se presenta con un aire de ensoñación.

Imágenes cortesía del servicio de prensa del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza de Madrid.
Esta mezcla se expresa en un imaginario que retoma géneros clásicos —como el retrato o la naturaleza muerta— desde una mirada contemporánea, en la que convergen tanto la cultura popular estadounidense como movimientos artísticos como el surrealismo.
Durante los últimos ocho años, la artista ha desarrollado un cuerpo de obra centrado en las complejidades de la adolescencia femenina. Sus personajes parecen habitar un espacio indefinido entre la infancia y la adultez, como si vivieran en un cuento de hadas o en una casa de muñecas.
En este contexto, la pintura se convierte en una exploración sutil de estados emocionales ambiguos, cargados de expectativa, incertidumbre y tensión.
Objetos frágiles, tiempo suspendido
Esa misma atmósfera se traslada a sus naturalezas muertas, donde los objetos cotidianos —globos a medio inflar, lazos deshechos o flores marchitas— se presentan en un estado de fragilidad o decadencia, como si estuvieran al borde del colapso. Estos elementos refuerzan la sensación de un tiempo detenido, de un instante previo a la transformación o a la pérdida, dotando a sus composiciones de una intensidad contenida.
En diálogo con esta iconografía, las obras seleccionadas de la colección Thyssen permiten trazar paralelismos temáticos y visuales. Así, por ejemplo, “El concierto” (h. 1630–1635), de Mattia Preti, o el “Retrato de una joven de perfil con una máscara en la mano derecha” (h. 1720–1730), de Piazzetta, exploran la representación del tiempo y la identidad.
Por otro lado, piezas como el “Retrato del Dr. Haustein” (1928), de Christian Schad, introducen una dimensión siniestra que también aparece en la obra de Weyant, a menudo poblada por elementos inquietantes que acechan a sus protagonistas.
La inclusión de “La llave de los campos” (1936), de Magritte, y “La partida de naipes” (1948–1950), de Balthus, refuerza esa tensión entre ilusión y realidad, presente en todo el recorrido expositivo.

She Drives Me Crazy, 2022/Óleo sobre lienzo. 76,8 x 153 cm/Colección privada de Marc Jacobs
Imágenes cortesía del servicio de prensa del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza de Madrid.
Una artista entre tiempos
Anna Weyant recupera las convenciones y géneros de la pintura clásica para revisitarlos desde una perspectiva contemporánea, aportando una mirada personal que conjuga técnica depurada, humor negro y sensibilidad crítica.
En esta exposición, sus obras no solo dialogan con el pasado, sino que reflexionan sobre el presente y los desafíos de la identidad femenina, la representación del cuerpo y la fragilidad emocional.
La muestra constituye una oportunidad excepcional para descubrir la obra de una artista en plena consolidación, que con esta primera exposición institucional en Europa sitúa su práctica en el cruce entre la historia del arte y las tensiones de nuestro tiempo.
Exposición Anna Weyant
Museo Nacional Thyssen-Bornemisza de Madrid
Hasta el 12 de octubre de 2025
Horarios y más información: Museo Nacional Thyssen-Bornemisza
Nota de la redacción: Este texto está elaborado íntegramente por el modelo de lenguaje ChatGPT a partir de la nota de prensa proporcionada por el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza de Madrid.

Exposición muy interesante. Habrá que ver como evoluciona la obra de la pintora canadiense.