Ricardo Olivera Fritz expone este otoño en la Galería Espacio Uno de San Fernando una amplia muestra de su trabajo creativo bajo el título Odiseas interiores.
Los dibujos de Fritz, siempre sorprendentes, invitan a pensar con detenimiento en las contradicciones de la vida contemporánea (en el mundo occidental) que vemos expuestas con su habitual humor ácido.
Algunos se verán tentados de calificar su trabajo de surrealista, pero las creaciones de Fritz son mucho más precisas y concretas que las del surrealismo, siempre propenso a los sueños líquidos y al paisaje onírico, en su denuncia de estas contradicciones de lo cotidiano.
El ángelus computacional
Un ejemplo muy claro es uno de los dibujos expuestos, inspirado (¿homenaje?) en El Angelus de Jean F. Millet.
En la visión de Fritz, el campo que trabajan los campesinos no es de tierra, sino de ceros y unos, esa combinación que hace posible el cálculo computacional y la vida automatizada que vivimos. La mezcla de escenarios históricos, del pasado y del presente, ofrece al espectador algunas ideas sobre las que pensar con detenimiento sobre el rol que juega cada uno.
Esa capacidad de mezclar conceptos que de por sí son contradictorios es una de las cualidades del artista gaditano, cuya carrera siempre ha transitado por por los caminos del pensamiento lateral y las posibilidades alternativas.
Un lugar importante de su indagación artística explora el papel de la creación artística, su banalización como espectáculo; buen ejemplo es un dibujo en el que un artista imaginado, encerrado en una jaula, está creando en directo ante un público más preocupado en captar la escena con sus móviles que en disfrutar de la obra de arte.
El descontexto
Una de las formas que Fritz tiene de expresar el descontento que a menudo produce la vida contemporánea es colocando a sus protagonistas en sitiuaciones fuera de contexto. Vemos así un buzo caminando bajo un paraguas, a Medusa secándose las serpientes venenosas bajo un secador o a la batuta de un director de orquesta indicando el próximo movimiento a varias armas cuyos cañones esperan amenazantes la señal indicada.
No menos inquietante es el descontexto de ver a un ángel columpiarse en la soga de un ahorcado. O divertido (así lo veo yo al menos) ver salir al genio de una bombona de butano en lugar de una lámpara maravillosa.
Una última idea que me sugieren las obras de Ricardo es que van a envejecer muy bien. Quizá sea por estar, debido a su trabajo como caricaturista, constantemente pegado a la actualidad. O quizá por lo que decía antes, esa capacidad de sorprender siempre desde los márgenes.
Aunque la razón principal es, creo, que ha logrado una obra que es claramente reconocible bajo su firma, lo que la convierte en inimitable.
Fritz. Odiseas interiores.
Galería Espacio Uno. Calle Real, 128. San Fernando (Cádiz)
Hasta el 15 de noviembre.
Horarios: Lunes a Sábado de 18:30 a 21:00h. (Cita previa whatsap: 654900078)
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