José María Díez: “No hay juguete más maravilloso que un lápiz”
El pintor José María Díez posee, entre otras virtudes singulares, dos: un gentilicio difícil de pronunciar, almendralejense, y una técnica de dibujo no muy usual, el polvo de grafito sobre papel. Ambas tienen que ver con su infancia; la primera con el lugar donde nació hace sesenta años, Almendralejo (Badajoz), y la segunda con su pasión por el dibujo desde que era niño.
