Lita Mora, espíritus de jardín es una exposición para ver despacio. Si va uno deprisa y corriendo se perderá la infinidad de pequeños detalles semi-escondidos en estas figuras salidas de la imaginación de la artista gaditana.
Por ejemplo, el jardín. Lita Mora pinta los espíritus que lo habitan, espíritus que casi nadie ha visto, si acaso los niños, que aún conservan intacta la capacidad de fantasía, o los artistas. Y en el dibujo de sus perfiles se disimulan el mundo vegetal de las flores y plantas. Hay que fijarse. Sin prisas.
Menos disimulados, pero tampoco tan evidentes como los rostros retratados, encontrarán otros habitantes más reales, como reptiles o aves, cuyas alas, cabezas y colas se integran en los retratos en una singular simbiosis entre fantasía y naturaleza, entre realidad e imaginación.
La historiadora del arte Elena Sainz escribe, en uno de los textos que acompañan a la exposición, que “en su jardín mágico, Lita Mora crea unos mundos oníricos en los que las criaturas animales, reales o inventadas, se superponen a rostros humanos, humanizándolos aún más”.
“No he sido nunca clásica”
Lita Mora (Cádiz, 1958) dice que siempre se ha inspirado en la mitología griega o romana. El personaje de Hércules, mitológico fundador de su ciudad natal, le fascina. Sin embargo, a pesar de que esta temática no puede ser más académica en toda la historia del arte, la autora afirma sin dudarlo que “no he sido nunca clásica”.
“Siempre he tenido una visión muy liberal de las cosas, era muy impetuosa y hacía lo que me salía así, de pronto”, comenta recordando sus inicios como pintora hace ya más de cincuenta años.
Pero a diferencia de sus trabajos inspirados en la mitología, las figuras que forman esta exposición han salido de su imaginación, no pueden anclarse ni referenciarse a ninguna figura de la mitología, la religion o la historia, explica la autora.
En todo caso en la propia fantasía o en las ideas de la filosofía o la poesía. La autora ha escogido dos citas, una del filófofo francés, Gaston Bachelard, y otra del poeta Charles Baudelaire para ilustrar el recorrido. Ambas hacen referencia al silencio y a lo que se esconde tras él.
Un mundo más emocionante, más misterioso
La escritora Carmen Martín Gaite incluye en su novela Nubosidad variable una conversación de una de las protagonistas con una niña un un jardín donde la pequeña cree ver pequeños seres o espíritus que le cuentan cosas.
Seres, en el caso de la novela y en el de esta exposición de Lita Mora, que nacen de la imaginación pero que llegan inspirados por los mitos, la religión o los cuentos de hadas, habitantes de un mundo soñado que dan un sentido diferente a lo cotidiano.
“Parece que hacen que el mundo sea más agradable, mucho más emocionante, más misterioso y más rico”, explica la pintora.
Y ofrecen campo abierto para la expresión más personal, esa que Lita Mora siempre ha pretendido fomentar a sus estudiantes como profesora de Bellas Artes, oficio del que ya se ha retirado, lo que le permite dedicar todo su tiempo a la creación artística.
El Bosco y Pérez Villalta
Se reconoce como lectora de novelas policíacas y de ciencia ficción, amante de la música clásica y del flamenco, pero le resulta complicado elegir a un creador de entre la desbordante oferta cultural de la que se puede disfrutar hoy día.
En todo caso, recuerda a El Bosco, un clásico de la pintura onírica, precursor de fantasías, y a su amigo, el pintor tarifeño Guillermo Pérez Villalta, en quien observa ese gusto también suyo por el espacio de la mitología, los héroes y los espacios situados fuera de lo común.
Ese espacio fuera de lo común es el que ocupan las creaciones que forman esta exposición.
Exposición Lita Mora. Espíritus de jardín
Espacio de Cultura Contemporánea ECCO
Paseo Carlos III, 5. Cádiz.
Hasta el 2 de noviembre.
Horarios: Lunes a sábado, 11:00 a 21:00 h.
Domingos y festivos: 11:00 a 15:oo h.
