¿Qué diferencia a un periodista de cualquier otro profesional a la hora de informar? ¿Cuál es la característica exclusiva del periodista profesional, la que debe hacer su trabajo único y diferente? ¿Es esa característica suficiente para que la inteligencia artificial no se convierta en un intruso más de la profesión?
Son buenas preguntas para hacerse hoy, tres de mayo, el día elegido por la UNESCO para conmemorar el Día Mundial de la Libertad de Prensa, que este año pone el foco en el impacto de la inteligencia artificial en la libertad de prensa y los medios de comunicación.
Después de casi tres décadas ejerciendo como periodista en diferentes tareas de comunicación creo que lo que nos debería diferenciar de los intrusos es el cumplimiento estricto del Código Deontológico de la Profesión.
Cuando los periodistas lo incumplimos, nos igualamos a los intrusos que pretenden hacer nuestro trabajo, que no están obligados a respetarlo, ya sea una persona o ChatGPT.
Es cierto que un profesional especializado (un catedrático de literatura, un historiador del arte, un experto en qquímica orgánica o en aeronáutica) tiene unos conocimientos profundos de su área de saber, lo que los convierte en interlolutores esenciales, en fuentes primarias para los profesionales del periodismo. Pero nunca en periodistas.
Y no pretendo decir con esto que no sean profesionales honestos; estoy seguro de que trabajan por la máxima calidad y excelencia, pero eso no evita que en un determinado momento o según de qué asunto haya que informar pueda aparecer contaminación por sesgo, por intereses personales o de cuaqluier otra índole.
Construir confianza en el periodismo
Tampoco pretendo decir que los periodistas seamos perfectos, al contrario, cualquier ciudadano, y cualquir profesional podría señalar casos de periodistas parciales, mentirosos, irrespetuosos… Lo que sí puedo asegurar es que somos los únicos profesionales obligados a cumplir un código deontógico exclusivo sobre el tratamiento de la información.
Un código hecho para que los ciudadanos puedan confiar en que el trabajo de los periodistas está hecho con honestidad y rigor. A menudo repetimos que sin periodismo no hay democracia, y lo hacemos pensando que un periodismo rigurososo y honesto es fundamental para el sistema democrático.
Hay una cita del pensador francés Regis Debray que también podría aplicarse a esta profesión: “El artista es un equilibrista que intenta mantenerse en pie sobre una cuerda floja” El dibujante francés Plantú empleó la cita en la viñeta que encabeza este artículo, que dibujó para conmemorar el Día Mundial de la Libertad de Prensa de 2017 (galería).
Esa cuerda floja es el código deontológico que debemos respetar en cada artículo que escribimos, en cada información que publicamos. Depende de nosotros, como se ve en el dibujo de Plantu, no acabar hundidos en el abismo.
Documentos:
Documento de la UNESCO sobre el Día Mundial de la LIbertad de Prensa 2025 (pdf)
Código Deontológico de la FAPE (pdf)
