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Drago de fantasía de Manuel Virella

Manuel Virella y la fantasía

El arte de Cádiz comienza 2022 con un homenaje al pintor Manuel Virella y la fantasía que caracterizó parte de su obra, simbolizada en forma de drago, ese árbol con fama de mágico que puebla las costas del Atlántico.

Este ha inspirado a sus amigos, amigas, antiguos alumnos, para recordarle de nuevo pintando, cada uno a su manera, uno de los motivos favoritos del artista de Fuentes de Andalucía.

Son más de cuarenta dragos diferentes, muchos de ellos ejemplares visibles en las calles de Cádiz. También otros, tristemente desaparecidos, como el que sombreó durante tantos años el patio de la Escuela de Bellas Artes de la ciudad. Todos hechos con el cariño y la admiración por alguien que fue a su vez capaz de aprecio y respeto por la obra artística de los demás.

La exposición, que ha estado en la Galería Benot desde el 14 de enero hasta hoy, completa el homenaje que en este mismo espacio se le rindió en noviembre de 2019. Entonces acogió la muestra colectiva “Magister magistorum”, maestro de maestros, con obras de otros artistas que, como hizo Virella en vida, también han optado por transmitir su conocimiento y su experiencia a otros.

Las imágenes de las obras que forman ambas exposiciones pueden verse en adelante en el sitio web de la Galería Benot.

Sorteando barreras

De la dificultad de organizar y montar este último homenaje sabe bastante la pintora gaditana Amalia Quirós, amiga y alumna de Virella. Antes que en la Galería Benot, estos cuadros se expusieron en diciembre de 2020 y enero de 2021 en el Café Unicornio, lugar con el que Manuel Virella tenía una vinculación especial y dónde aún es posible ver alguna de sus obras.

En octubre de 2020 Quirós comenzó a movilizar —esta es, literalmente, la palabra— a sus amigos y conocidos dedicados al arte para montar la muestra. Cuando los más de cuarenta artistas convocados estaban ya en plena faena creativa, la pandemia del virus obligó a confinar la ciudad de Cádiz.

  • Amigos de Manuel Virella
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  • Amigos de Manuel Virella
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Hubo que hacer malabares para traer los cuadros y se planeó una exposición virtual ante la posibilidad de que el confinamiento fuera más estricto de lo que ya era, lo que finalmente no llegó a ocurrir.

La sala del Café Unicornio no es muy grande, lo que obligó a realizar los cuadros en pequeño formato para que hubiera sitio para todos. Esta circunstancia permitió trasladarlos facilmente desde los respectivos estudios de los artistas.

Quirós también encargó un vídeo-montaje con fotografías de las obras que participaban y al que se sumó el escritor Luis García Gil, quién escribió un breve pero hermoso texto sobre el pintor.

Derribadas todas las barreras, la exposición se pudo realizar, primero en el Unicornio y ahora, un año después, en la Galería Benot.

El pincel en el espejo

Quienes tuvieron la suerte de conocer a Manuel Virella elogian su independencia artística y su discreción. En esa idea fue fiel a lo que propugnaba Oscar Wilde: “El artista es el creador de cosas bellas. Revelar el arte y ocultar al artista es la finalidad del arte”.

Pintaba, como lo definió el escritor gaditano Luis García Gil, “con la serenidad de quien moja el pincel en el espejo”.

Manuel Virella y la fantasía

En su obra destacó la admiración por Velázquez, a quien él mismo consideró maestro de maestros. Las Meninas, cuadro icónico para el arte y los artistas contemporáneos españoles desde Picasso al Equipo Crónica, de Manolo Valdés o Antonio de Felipe a Salvador Dalí, fue también para Manuel Virella motivo de inspiración.

Y por supuesto, la fantasía y el mito, como su interpretación del atlántico drago que ha sido el árbol inspirador de este homenaje póstumo o de la figura de ese animal que dicen que no existe pero que todo el mundo ha visto, aunque sea en sueños: el unicornio.

Una de las últimas exposiciones en las que participó fue la colectiva, organizada también por Amalia Quirós, con motivo del 35 aniversario del Café Unicornio. Los dos cuadros que llevó a la muestra tienen ese carga de fantasía capaz de transportar a quien los contempla al interior de un sueño.

Canto a la vida

La muestra en Benot ha sido diferente. El espacio abierto y los fondos blancos de la galería resaltan la belleza de las obras que componen la exposición. Junto a estos pequeños cuadros de homenaje, se han incluido dos obras de mayor tamaño, un autorretrato del pintor y un drago lleno de color que es todo un canto a la vida.

Esa idea, la de un canto a la vida, es también la mejor forma de resumir este homenaje que le han brindado sus amistades. No todo el mundo que se va deja un recuerdo tan bello tras de sí.


Unicornio de Manuel Virella
Unicornio de Manuel Virella. Foto cortesía de Amalia Quirós.

P.S,: Aún tengo grabada la impresión que me causó un cuadro suyo: Una amazona desnuda cabalga un unicornio bajo la mirada de un pez espada volador en un cielo desconocido y repleto de estrellas brillantes. Me recordó aquella canción que Silvio Rodríguez dedicó al pintor cubano José Masiques, el pintor de las mujeres soles, otro atareado creador de sueños quién, como Virella, “en la fantasía iba platicando su viaje hacia el universo”.

2 comentarios en «Manuel Virella y la fantasía»

  1. Gloria ojeda linares

    Que bonito el comentario que haces de la exposición.y con que cariño resaltar la figura del maestro Manuel Virella .tan querido por todos . Muchas gracias .como siempre eres fenomenal¡¡¡¡¡

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